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jueves, 24 de abril de 2014
miércoles, 23 de abril de 2014
NUEVA YORK. Día 8: Nueva York
Hoy toca un día diferente que no hemos hecho en las visitas anteriores. Sin desayunar, montamos en el metro con destino Harlem. Vamos a misa, pero antes tenemos que comer algo, y no hay nada mejor que gofres y pollo frito (mezclas raras de aquí) en el famoso Sylvia's.
El gofre nada del otro mundo... pero el pollo, espectacular. Uno de los grandes descubrimientos del viaje.
Con las pilas cargadas, nos dirigimos a la Bethel Gospel Assembly a una de sus famosas misas gospel. Es importante saber que las canciones son sólo al principio del oficio, y luego un predicador moverá a la masa hasta el punto casi del trance. Un espectáculo digno de ver.
Volvemos al metro y bajamos hasta mitad de Central Park porque recorrerlo entero es demasiado. El año pasado lo pillamos con una nevada espectacular y esta vez hacia tan bueno que el manto que lo cubría no era de nieve, sino de personas como largartijillas al sol. Nota mental para próximas visitas: no ir a Central Park en fin de semana si no quieres ser arrollada por la masa.
Y para comer, no podíamos irnos sin tomar una buena hamburguesa, y para ello elegimos las del Burguer Joint, una hamburguesería minúscula sin ventanas, en el interior del hotel Meridien.
Volvemos a pasar por Macy's y Victoria's Secret (por sí nos faltaba algo por comprar) y de ahí al hotel a dejar las compras y descansar.
Poco después, salimos nuevamente, esta vez para subir al Empire State, edificio construido en tiempo récord y reformado más tarde para conseguir una eficiencia óptima. Otra vez, las vistas no defraudan.
Y con esto nos despedimos de la ciudad.
martes, 22 de abril de 2014
NUEVA YORK. Día 7: Nueva York
Nos levantamos un poco más tarde ya que la fiesta de la noche anterior acabó algo tarde y el cansancio acumulado empieza a pesar. Dando un paseo, ponemos rumbo al Rockefeller Center.
Tenemos entradas para subir a uno de los edificios con las mejores vistas de la ciudad.
Aunque el día no está siendo excesivamente duro, nos hemos ganado un sándwich de Pastrami en el conocido Carnegie Deli, con su correspondiente tarta de queso.
Y como aún no hemos comprado suficiente, visitamos Macy's y Victoria's Secret. Y a dormir!
lunes, 21 de abril de 2014
NUEVA YORK. Día 6: Nueva York
Después de un desayuno contundente, cogemos el metro dirección Brooklyn. Desde allí, cruzamos el famoso puente que une ambos lados.
Con todas las bolsas llenas y la tarjeta un poco vacía, hacemos una comida-merienda-cena en la pizzería Grimaldis, famosa también. Aunque reconozco que nos gustó más Joe's.
Pasamos por el hotel para descansar porque a la noche tenemos espectáculo: mis padres a ver la Filarmónica de Múnich en el Carnegie Hall y nosotros a Armin Van Buuren en el Madison Square Garden... gustos muy similares!!


viernes, 11 de abril de 2014
NUEVA YORK. Día 5: Nueva York
El día comienza a la altura de la 30 con la Décima, para recorrer el High Line, un camino a lo largo de unas vías de tren antiguas, a cierta alturas de la calle. Es la primera vez que lo recorremos y el paseo nos gusta mucho. Además, que aún no lo he dicho, nos está haciendo un tiempo estupendo.
Llegamos al Chelsea Market, una especie de "mercado de Fuencarral" pero más moderno, interesante y variopinto. Llegamos a Bleecker Sfreet, que también es la primera vez que visitamos y nos encanta. Y como dicen que a la tercera va la vencida, esta vez sí, encuentro la casa de Carrie Bradshaw.
Seguimos caminando y aunque es un poco pronto, decidimos comer en el famoso Joe's Pizza, una tienda canija donde te venden las pizzas en porciones y apenas tienen un par de mesas altas para sentarse. Ciertamente, puede que sea la mejor pizza que he comido en mi vida. Y el momento curioso del día, es darme cuenta de que al lado está también comiendo Dave Gahan de Depeche Mode. Me cuesta asegurar que es él, y no porque no se parezca, sino porque se me hace raro que esté allí mismo. Entre mi vergüenza y que no me parece correcto molestar a alguien cuando está comiendo, decido no molestar y salimos. Al ratito, sale él pero se va hacia el lado contrario. Y cuando mis acompañantes me estaban 'regañando' por mi poco valor, veo que ha dado la vuelta y viene justo de frente a mi.... así que decido que es mi oportunidad. Le pregunto si es Dave y le pido la foto.
Para reposar la comida, nos dirigimos al teleférico que une Manhattan con la isla Roosevelt, desde donde se ve otra perspectiva de la Gran Manzana.
Volvemos a Manhattan y subimos al 230 Fifth, una terraza en lo alto de un edificio con más vistas espectaculares.
Y de ahí, vamos a uno de mis edificios favoritos de la ciudad, el Flatiron, tan maravilloso lo mires desde el ángulo que lo mires.
A última hora volvemos a dar una vuelta por Central Park, esta vez con cámara en mano y a dormir.
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